¿Qué es el síndrome de Burnout?

El término “burn out”, que literalmente se traduce como “quemarse”, se originó en Estados Unidos para describir el proceso gradual de agotamiento emocional de origen exclusivamente laboral.

En 2019, la OMS (Organización Mundial de la Salud) reconoció este síndrome como una enfermedad, y su diagnóstico entrará en vigor a partir del año 2022 en todas las instancias internacionales de salud. La OMS define este síndrome como el desgaste emocional asociado al estrés crónico en el trabajo. Para identificar los síntomas hay que hacer referencia a tres aspectos importantes: la despersonalización de las tareas, el desgaste emocional y físico y el bajo rendimiento.


¿A quién afecta y por qué?

Según algunos estudios, el Síndrome de Burnout impacta significativamente la vida profesional de muchos especialistas en leyes.

El informe español “Lawyers Burnout” de la Asociación Humanizando la Justicia sobre el desgaste profesional y el compromiso laboral en el ámbito de la abogacía presenta una situación bastante triste. Entre las personas encuestadas del informe, un 63% aseguraba sufrir un alto o muy alto desgaste profesional, un 29,8% medio y, un 7,2%, bajo desgaste.

Algunos de los motivos identificados son: excesiva carga de trabajo, clima laboral adverso, compañeros o jefes tóxicos, falta de reconocimiento y motivación en el trabajo y cualquier otra situación que provoque frustración o insatisfacción laboral. Estos son los principales factores que se manifiestan y llegan a afectar diferentes esferas de la vida: provocando síntomas físicos (cansancio, agotamiento, insomnio, trastornos nutricionales, etc.), alterando conductas y actitudes (adicción a drogas, abuso de ansiolíticos, agresividad, falta de concentración, etc.), o desencadenando problemas emocionales y desajustes sociales, como el descuido de la vida personal y del ocio.

Los resultados de la encuesta evidencian un porcentaje significativo de profesionales con desgaste laboral (15%), niveles especialmente altos de agotamiento (63%) y de cinismo (56,7%), y un nivel bajo de eficacia (24%).

¿Cómo evitarlo?

Entre las muchas razones nombradas como factores decisivos para provocar el proceso de Burnout, destacan las extensas jornadas de trabajo que parecen sin fin, llenas de tareas repetitivas y poco personalizadas. Firmas de abogados y despachos llevan tiempo buscando una solución, y por fin ha llegado.

Además de la mejora de los hábitos diarios para llevar una vida más saludable que permita separar el ámbito personal del profesional, como pueden ser una buena alimentación, la frecuente realización de deporte o destinar tiempo a nuestras aficiones y al desarrollo de habilidades sociales; la aplicación de la tecnología en el trabajo también puede ser un elemento clave para mejorar las condiciones laborales y evitar problemas de estrés y ansiedad.

¿Cómo ayuda la digitalización?

La digitalización de los procesos puede cambiar radicalmente la manera en que las y los profesionales de leyes viven su trabajo. Para quienes dedican su tiempo y energía en lidiar con los problemas de otros seres humanos, la automatización y el uso de la tecnología pueden ser grandes aliados. Herramientas de productividad, como Bounsel, permiten configurar procesos para no tener que repetir tareas infinitamente, colaborar de manera eficiente con el equipo de trabajo y tener todos los documentos en una única plataforma.

En definitiva, la tecnología y la aplicación de nuevos métodos de trabajo que fomentan la comunicación del equipo y que evitan caer en la monotonía conllevan un aumento de la eficiencia y la productividad y, por tanto, mejoran la autoconfianza y el bienestar del empleado en tu actividad profesional.

Olvida la sensación de estar abrumado por la carga laboral o que te falte realización personal y automatiza tus procesos.